Preguntas frecuentes
Las dudas que más nos consultan sobre plantas de tratamiento de efluentes, operación, costos y normativa.
Proyecto y diseño
Depende de tu efluente. Los datos clave son el caudal (cuántos m³ por día), la carga orgánica (DBO y DQO), la presencia de grasas, sólidos o nutrientes, y el punto donde vas a volcar. Con un relevamiento y el análisis de una muestra definimos si conviene un tratamiento biológico, físico-químico o una combinación.
Para una cotización seria, sí. La visita técnica nos permite ver el espacio disponible, los servicios (energía, agua), el punto de vuelco y el estado de una instalación existente. La visita y la cotización son sin cargo.
Varía mucho según el caudal y la tecnología. Una planta compacta para un efluente cloacal de un edificio o un barrio puede ocupar una superficie reducida; una planta industrial de gran caudal necesita más. Las lagunas aeróbicas requieren bastante terreno pero muy pocos equipos.
Sí. Cuando se prevé un crecimiento, se diseña la obra civil para la capacidad final y se van sumando equipos y módulos por etapas, para no adelantar toda la inversión.
Construcción y plazos
Una planta compacta tarda entre 60 y 90 días desde la orden de compra hasta la instalación y la puesta en marcha. Las obras de gran caudal, con ingeniería de detalle y obra civil, llevan más tiempo; en esos casos la propuesta incluye un cronograma.
Según el caso. Muchas plantas se resuelven con equipos modulares sobre una platea de hormigón; otras requieren tanques de hormigón armado. En la propuesta se detalla el alcance de obra civil.
Fabricamos las plantas y buena parte del equipamiento con equipo propio, y complementamos con equipos de proveedores nacionales e internacionales (bombas, sopladores, instrumentación) según lo que requiera cada proyecto.
Operación y mantenimiento
No necesariamente. Podés capacitar a alguien de tu personal, o contratar la operación y el mantenimiento con nosotros, con visitas diarias, semanales o mensuales según la planta.
La mayoría de los desvíos se corrigen ajustando el proceso: aireación, dosificación, edad del barro. Si hay un problema de fondo (la planta quedó chica, cambió el efluente), evaluamos una mejora o repotenciación.
Sí. Empezamos con un diagnóstico para conocer el estado del proceso y de los equipos, y a partir de ahí armamos el plan de operación.
Sí, para necesidades temporarias: una obra, una contingencia o la etapa previa a la planta definitiva. Nos ocupamos del transporte, la instalación y el retiro, con opción de operación incluida.
Cumplimiento ambiental
Preparamos la documentación técnica del sistema de tratamiento y acompañamos la presentación. El trámite de habilitación lo realiza el titular del establecimiento, con nuestro soporte.
Los más habituales son DBO, DQO, sólidos suspendidos, sustancias solubles en éter (grasas), pH, nitrógeno y fósforo, y sustancias específicas según la actividad. Los límites dependen de la autoridad de aplicación y del cuerpo receptor.
Sí, agregando un tratamiento terciario (filtración y desinfección). Los usos típicos son el riego de espacios verdes, la limpieza de pisos y los servicios auxiliares. La calidad final se define según el uso y la normativa.
Los lodos se espesan y deshidratan para reducir su volumen. Según su origen y su análisis pueden disponerse en un sitio habilitado o, en algunos casos, aprovecharse como enmienda orgánica.
¿No encontraste tu respuesta?
Contanos tu caso y te respondemos con una recomendación concreta.
Hacé tu consulta