
DBO y DQO altas en efluentes industriales: qué significan y cómo reducirlas
Identificar el valor es solo el primer paso. Repasamos qué miden estos parámetros y qué caminos hay para bajarlos.
Julio de 2026 · Artículos de interés
Cuando el informe de laboratorio de un efluente vuelve con la DBO o la DQO muy por encima del límite de vuelco, la primera pregunta suele ser "¿esto qué significa en la práctica?". Son dos de los parámetros que más controla la autoridad del agua, y también dos de los que más dudas generan.
¿Qué mide la DBO?
La Demanda Biológica de Oxígeno (DBO) estima cuánto oxígeno consumen los microorganismos para degradar la materia orgánica biodegradable de un efluente, durante un período estándar (normalmente 5 días, por eso se la ve escrita como DBO5). Cuanto más alta es la DBO, más materia orgánica "fácil de comer" para las bacterias tiene el agua, y más oxígeno le va a robar al cuerpo receptor si se vuelca sin tratar.
¿Qué mide la DQO?
La Demanda Química de Oxígeno (DQO) mide, mediante una reacción química, la cantidad total de materia oxidable presente en el efluente: tanto la biodegradable como una parte que no lo es (o que las bacterias tardan mucho en degradar). Por eso la DQO de un efluente casi siempre es igual o mayor que su DBO.
La relación DQO/DBO dice mucho
Comparar ambos valores ayuda a elegir la tecnología: una relación DQO/DBO cercana a 1,5–2,5 suele indicar un efluente mayormente biodegradable, buen candidato para un tratamiento biológico. Una relación mucho más alta (por ejemplo mayor a 4) sugiere que hay compuestos difíciles de degradar biológicamente, y que probablemente haga falta sumar una etapa físico-química.
Por qué suben estos valores
- Cambios en la materia prima o el proceso productivo, sin ajustar el tratamiento existente.
- Picos de producción que superan la capacidad de diseño de la planta.
- Falta de mantenimiento: aireadores tapados, biomasa vieja, barros sin purgar.
- Vuelcos de limpieza (CIP) con detergentes o soda que afectan al proceso biológico.
Cómo se bajan la DBO y la DQO
No hay una receta única: depende de cuánto hay que bajar el valor y de qué tipo de materia orgánica predomina.
- Pretratamiento físico-químico (como un DAF): remueve grasas, aceites y sólidos que aportan carga orgánica antes de que lleguen al biológico.
- Tratamiento biológico (barros activados, SBR, MBBR, barro granular): las bacterias consumen la materia orgánica biodegradable. Es la etapa que más reduce la DBO, típicamente 90–98%.
- Tratamiento terciario: filtración y, en casos puntuales, oxidación avanzada, para bajar lo que queda de DQO no biodegradable.
- Ecualización: un tanque de homogeneización amortigua los picos de carga y evita que un lote muy concentrado desestabilice el proceso.
El primer paso siempre es el mismo
Antes de elegir tecnología, conviene caracterizar bien el efluente: caudal, DBO, DQO, sólidos, grasas y variación a lo largo del día. Con esos datos se puede dimensionar un tratamiento que realmente resuelva el problema, en vez de sobredimensionar (y pagar de más) o subdimensionar (y seguir con multas).
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