Todo depende de una persona
Si el operador se enferma o se va, se pierde el conocimiento de la planta.

Nos hacemos cargo de tu planta, propia o de terceros, con la frecuencia que necesites, para que cumpla siempre los parámetros de vuelco y los equipos estén disponibles.
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Una planta de tratamiento necesita seguimiento constante: control de parámetros, ajuste de dosificación, purga de barros y mantenimiento de bombas, sopladores e instrumentos. Cuando ese trabajo no se hace de forma sistemática aparecen olores, incumplimientos y roturas que salen mucho más caras.
Armamos un plan a la medida de tu planta: definimos la frecuencia de las visitas, las tareas de cada una, los controles analíticos y las guardias ante emergencias.
Todo queda documentado. Cada mes recibís un informe con los resultados de proceso, las tareas realizadas y las recomendaciones, útil también para responder a la autoridad de aplicación.
Hoy operamos y mantenemos más de 120 plantas de tratamiento en todo el país, propias y de terceros.
Si el operador se enferma o se va, se pierde el conocimiento de la planta.
Sin plan preventivo, las fallas aparecen siempre en el peor momento y salen caras.
Cuando llega la inspección no hay registros ni informes que muestren el cumplimiento.
La planta se mantiene en parámetros y con la documentación al día.
El mantenimiento preventivo evita roturas grandes y paradas prolongadas.
No perdés el conocimiento de la planta si se va un operador: el respaldo es nuestro.
Visitas diarias, semanales o mensuales según el tipo de planta y el caudal.
Medición de parámetros de campo y toma de muestras para laboratorio.
Plan de tareas programadas sobre equipos electromecánicos e instrumentos.
Reparación y reemplazo de equipos, con repuestos originales.
Registros de operación e informes para la autoridad de aplicación.
Atención de emergencias fuera del horario de las visitas programadas.
Valores orientativos. El proyecto definitivo se dimensiona según el relevamiento de tu caso.
Revisamos el estado de los equipos, el proceso y los registros.
Definimos frecuencia de visitas, tareas y controles analíticos.
Ajustamos el proceso y corregimos las fallas detectadas.
Visitas programadas, mantenimiento y guardias.
Reporte periódico de resultados y de tareas realizadas.
Sí. Empezamos con un diagnóstico para conocer el estado del proceso y de los equipos, y a partir de ahí armamos el plan de operación.
Depende del caudal, del tipo de tratamiento y de la variabilidad del efluente. Una planta chica y estable puede requerir visitas semanales; una industrial con carga variable, visitas diarias.
Se puede incluir el control analítico de rutina. Los análisis oficiales para la autoridad se coordinan con laboratorios habilitados.
El mantenimiento correctivo está previsto en el contrato. Para roturas mayores se cotiza aparte, siempre con aviso previo y presupuesto.
Completá el formulario. Te respondemos con una propuesta técnica y económica, sin compromiso.