Incrustaciones y roturas
El agua dura o salina incrusta calderas e intercambiadores y acorta la vida de los equipos.

Equipos de ósmosis inversa para reducir las sales disueltas del agua: agua de proceso de alta pureza, agua de pozo con exceso de salinidad y recuperación de efluentes tratados para reúso.
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La ósmosis inversa hace pasar el agua a presión a través de membranas semipermeables que retienen las sales disueltas, la dureza, los metales y la mayor parte de los contaminantes. El resultado es una corriente de agua de baja conductividad (permeado) y una corriente concentrada (rechazo).
El diseño no es estándar: depende del análisis del agua de origen. Definimos el pretratamiento, la cantidad y disposición de las membranas, la recuperación del sistema y qué se hace con el rechazo.
Entregamos el equipo montado sobre estructura (skid), con bomba de alta presión, instrumentación, alarmas y sistema de limpieza química. También nos ocupamos del mantenimiento y de la reposición de membranas y filtros.
El agua dura o salina incrusta calderas e intercambiadores y acorta la vida de los equipos.
Un agua de proceso con sales altas arruina lotes en alimentos, bebidas y farmacéutica.
Comprar agua tratada o extraer de red cada vez más cara, sin recuperar el efluente propio.
Baja conductividad para procesos que no toleran sales, dureza ni sílice.
Protege calderas y torres de enfriamiento de depósitos y corrosión por sales.
Permite recuperar agua de un efluente tratado y devolverla al proceso.
Filtración de sólidos, filtro de carbón, ablandamiento o dosificación de antiincrustante según el agua de origen.
Membranas de poliamida en configuración escalonada, con bomba de alta presión.
Medición de conductividad, caudal, presión y pH, con alarmas y parada automática.
Sistema de limpieza química para recuperar la permeabilidad de las membranas.
Equipo montado sobre estructura, compacto y de instalación rápida.
Tablero con PLC y monitoreo remoto opcional.
Valores orientativos. El proyecto definitivo se dimensiona según el relevamiento de tu caso.
Conductividad, dureza, sílice, hierro, materia orgánica y microbiología del agua de origen.
Caudal de permeado, recuperación, pretratamiento y proyección de vida útil de membranas.
Armado del equipo, pruebas en taller y despacho.
Conexión, ajuste de presiones y verificación de la calidad del permeado.
Reposición de filtros, limpiezas CIP y control de la performance de las membranas.
Depende de la calidad del agua de entrada. En agua de pozo típica se recupera entre el 60% y el 80% como permeado; el resto es rechazo. Con etapas adicionales se puede aumentar la recuperación.
Con un pretratamiento adecuado y limpiezas periódicas, las membranas suelen durar entre 3 y 5 años. Un mal pretratamiento acorta mucho esa vida.
No siempre. Según la dureza y la sílice, alcanza con dosificar antiincrustante; en aguas muy duras conviene un ablandador previo. El análisis lo define.
Para desalinización de baja escala sí, con membranas y bombas específicas para agua de mar. Para grandes volúmenes se evalúa caso por caso.
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